lunes, 12 de julio de 2010

Hace 41 años...

Hoy hace 41 años, el 12 de julio de 1969, en los entrenamientos que se disputan en el circuito de Sachsenring, el piloto Bill Ivy pierde la vida tras estrellarse contra un muro, a causa del gripaje de la Jawa 350 4 cilindros. Tenía solo 26 años y había sido campeon del mundo en 1967 con Yamaha 125.
En 1968 cuando compartía equipo con Phil Read en esta misma fábrica y con las instrucciones de la casa japonesa de ayudarse el uno al otro para que Read ganara el título de 125 y él aquel de 250.
Ivy ayudó a Read a conseguir su título pero se vió traicionado por este en la última carrera de 250 en Monza, ya que no hizo ningún caso a las órdenes específicas de equipo establecidas desde principio de temporada. Teniendo Ivy 2 puntos de ventaja sobre Read, se sale derecho en la parabólica. Consigue no caerse sobre la hierba y vuelve a pista para concluir la carrera detrás de Read, que no cede, y por delante de la Ossa de Santiago Herrero. La clasificación final los situa a ambos con 46 puntos una vez hechos los descartes y las mismas 4 victorias. La FIM asigna el título a la suma de los tiempos obtenidos en todas las carreras, venciendo Read el mundial.

Con gran desilusión decide abandonar las carreras de motos, se lía la manta a la cabeza y se compra un Brabham BT23C de F2 con el que inicia a correr. En su primera prueba, en Thruxton, consigue el mejor tiempo, por delante del mismísimo Graham Hill y de Jackie Stewart que declarará que no ha conocido nunca a nadie con la habilidad innata de Ivy para pilotar un automovil.

Volviendo desde la hierba a la parabólica de Monza. 1968.


Interior a Agostini con la Jawa.


El 27 de abril, en Nürburgring sale volando con su F2 victima de un accidente que destroza el coche y del cual él sale ileso milagrosamente. El alto precio de reparar el automovil y lo caro que resulta dedicarse a las carreras de coches le hace aceptar la oferta de la casa Jawa para desarrollar su 350 4 cilindros en V. Y será cuando la moto comienza a destacar, poniendo incluso en peligro la supremacía de Agostini y su MV 350, cuando Bill Ivy perderá la vida. Dicen que estaba ajustándose el casco con su mano izquierda cuando el motor gripó, pero el caso es que el accidente le costó la vida a uno de los mejores pilotos de su generación, gran amigo de juergas de Mike Hailwood, simpático y capaz tanto de liarse a puñetazos con un comisario de carreras que no le dejaba pasar a los boxes por no llevar pase, como de hacerse cientos de kilómetros en coche para ver a un chaval que había perdido la pierna en un accidente de moto, trás recibir una carta de su padre.
Amante de los coches deportivos y de las motos rápidas...un piloto de los de siempre, un motociclista de los de verdad. Desde aquí, un recuerdo para Bill Ivy.

Y para el que quiera saber más, su biografía: "No time to Lose" Alan Peck. 1972

3 comentarios:

madsundaysurvivor dijo...

curiosa historia la del 68, en fin otra cosilla más de mr. read.

Slow Rider dijo...

Siempre aprendiendo en este fantástico Bolg. GRACIAS

lemon dijo...

El libro es muy interesante, es una pena que no se traduzcan en España la cantidad de libros ingleses, franceses, italianos, etc que hay sobre todo este mundo.
Lo de Read...bueno, a medida que uno va leyendo y enterándose de historias, más dudas van surgiendo sobre el personaje en cuestión.
Este Bill Ivy sin embargo era un tio simpático de verdad, capaz de estrellarse en su ferrari nuevecito con Hailwood y dos chicas dentro para impresionarlas.