domingo, 18 de julio de 2010

La mala suerte

Cuando comencé a seguir los Grandes Premios a finales de los años '70 a través de las revistas, casi siempre españolas y alguna que otra inglesa, único método posible por aquellos tiempos en nuestro pais, uno acostumbraba a imaginarse, según la pericia del periodista en narrar las carreras y la calidad de las fotografías publicadas, las batallas y las rivalidades entre los pilotos vuelta a vuelta en los diferentes circuitos europeos, y obviamente se tomaba partido por uno u otro según la simpatía que despertase a través del papel.



En 1978 la gran sensación fue la llegada de Kenny Roberts al Mundial de Velocidad, pero a mí aquél que me impresionó ese mismo año fue Gregg Hansford, un australiano apenas conocido por aquí que desembarca en Europa de la mano de Kawasaki como piloto oficial, para competir en 250, 350 con la KR bicilíndrica y en 750 con la KR triple ¡3 categorías nada menos!

Aunque oficialmente se declara que forma parte del equipo oficial Kawasaki y contará con el mismo material que Kork Ballington, la realidad no es así. Hansford dispone de cinco motos: dos KR250, dos KR350 y una KR750 que gestionan él y su mecánico Neville Doyle y que además calzan las mediocres, en aquella época, gomas Michelín, mucho menos competitivas que las Dunlop de Ballington.


Hansford y Roberts en Brands Hatch


Y llega el Gran Premio del Jarama, y quién nos ha visto y quién nos ve, resulta que la Federación Española de Motociclsimo niega la inscripción a este Gran Premio a Gregg Hansford y a Kenny Roberts alegando como causa que ambos, segúna los especialistas de la federación, ¡no disponen de la suficiente experiencia para pilotar en un Gran Premio! Bastaría saber que Hansford había ganado 4 veces la clase Open en Australia una con la Yamaha TZ750 y tres con la Kawa KR750 para darse cuenta del error. Se cruzan llamadas telefónicas entre federaciones: australiana, americana y española, para finalmente, el último día de entrenos, la Federación Española ceder y aceptar las inscripciones de ambos. Saltan a las motos y se clasifican sin problemas para la carrera de 250, ambos sin conocer el circuito llegando incluso Roberts a llevarse la pole, para sonrojo, espero, de los "técnicos" federativos españoles. Se dá la salida y ámbos se escapan del resto de pilotos protagonizando una lucha durante toda la carrera que terminará con la vuelta rápida y victoria de Hansford por delante de Roberts y a nada menos que 45 segundos el tercero, Franco Uncini, subcampeón de la categoría. Hansford confesará al final de la carrera que había tenido que estar más tiempo del que esperaba detrás de Roberts porque no recordaba las diferentes secuencias de curvas del circuito y necesitaba aprenderlas antes de atacar al americano.



Hansford en Daytona

Después de esta batalla se espera con ansiedad la que se debería producir de nuevo entre ambos en Brands Hatch en la categoría Formula 750. Pero para todos parece claro que la más potente Yamaha TZ 750 será la dominadora absoluta, así lo piensa incluso Kawasaki Gran Bretaña, la filial inglesa, que no inscribe a ningún piloto, quedando como únicos representantes de la marca verde Hansford y el francés Bernard Fau. Hansford sale segundo pero sufre un arrastrón en la curva Druids del circuito. Se levanta e incorporándose en última posición, protagonizará una remontada histórica que le llevará a terminar en cuarta posición. En la segunda manga se lleva por delante a un doblado que freno inesperadamente cuando iba a ser superado y no consigue finalizar una carrera que ganará Roberts con la impresionante TZ750.


Hansford acabará la temporada 78 como subcampeón de 250 (4 victorias) y tercero en 350 (3 victorias), y quedará fuera de los 10 primeros en la categoria de 750 , con una KR nada competitiva frente a la invasión de la todopoderosa Yamaha TZ.
Piloto de talla enorme no acaba de encajar bien en las pequeñas bicilíndricas, más a la medida de Ballington que a la suya, sobrándole hombros y piernas que no consigue meter dentro del estrecho carenado, aun así su primera temporada es magnífica. Para la temporada del 79 las expectativas son enormes, ya que Kawasaki le comunica que está preparando una tetracilíndrica de 500 cc.
Sin embargo la mala suerte hace su aparición en la vida de Hansford: en las pruebas invernales en Australia, testando las nuevas gomas Michelín, sufre dos graves accidentes que le impiden inciar la temporada. Será en Imola, en el tercer GP del año cuando gane su primera carrera en 350 y acabrá segundo en 250. Tras ese gran premio, Kawasaki acuerda con Dunlop el suministro a todas sus motos, lo cual convierte en más competitivo a Hansford que gana los Grandes Premios sucesivos de Assen e Imatra en 350. Y llega la carrera de Bélgica, en Spa Francorchamps, circuito recién asfaltado y que los pilotos, con Hansford el primero, consideran demasiado peligroso para correr en moto, negándose a salir. Su ejemplo es seguido por el resto, empezando por Roberts, Sheene y Virgilio Ferrari, cabecillas del intento de los pilotos de desligarse de la FIM y crear un campeonato paralelo, las World Series, liberándose de la dictadura de las Federaciones. Sin embargo son esta vez las fábricas las que dejan con el culo al aire a sus pilotos y decidiendo apoyar a la FIM, se cargan de un plumazo las pretensiones de la organización de pilotos. Y algunos de estos pagan su rebelión perdiendo las ayudas para la temporada siguiente. Hansford es el primero que resulta abandonado por Kawasaki, quedándose sin motos para continuar en el Mundial, decide volver a Australia donde la filial de Kawasaki le cede sus viejas motos para participar en campeonatos nacionales. Y correrá el Gran Premio de Australia, donde vencerá, con las viejas KR las carreras de 250 y 350 demostrando su categoría. Y será igualmente el piloto escogido por Eddie Lawson como compañero para correr las 8h de Suzuka, donde terminarán segundos ¡a solo 40" trás 8 horas de carrera! de la pareja Wes Cooley-Dave Aldana.



Hansford y Roberts en el GP de Suecia

Kawasaki pretenderá rectificar su error y le convoca en 1980 Nürburgring para el GP de Alemania donde le da la nueva KR500 que ya había debutado con Ballington. Por desgracia debe retirarse de la carrera por una rotura, si bien parece que la moto no acaba de estar a la altura esperada. En Kawasaki toman nota de los comentarios e indicaciones que Hansford les dá antes de marcharse de nuevo a su isla. El año siguiente, en 1981 la KR500 que se presenta en los circuitos es una moto completamente distinta a la vista la temporada anterior. En las 200 Millas de Imola, Hansford obtiene la Pole pero durante la carrera, doblando un grupo de pilotos, sufre un accidente y se rompe tibia y peroné de la pierna derecha. Vuelve en Assen, aun convaleciente, sin poder hacerse del todo con la KR acaba fuera de los puntos. Y la siguiente prueba es Spa, con lluvía intensa el piloto combate con la bestia de la KR500 que parece no tener la mínima intención de seguir sobre la pista. A mitad de carrera decide retirarse pero en el box le piden continuar para tomar el resto de la carrera como una prueba para la moto, le cambian los neumáticos con la mala fortuna que el mecánico que cambia la rueda delantera olvida bombear la leva del freno delantero para colocar la pinza en posición. Así Hansford sale a pista y cuando llega a la frenada en bajada que precede l'Eau Rouge la leva del freno va hasta el fondo sin lograr detener la moto, saliendo recto por una estrecha via de fuga sin asfaltar que lleva a un sitio donde se suelen colocar comisarios de carrera, con la mala suerte, aun más, de que uno de ellos ha aparcado allí mismo su coche imprudentemente. Hansford choca con este vehículo a casi 100 km/h y se rompe rodilla y fémur de la misma pierna ya maltrecha. Y serán los médicos belgas que le atienden los que complicarán aun más su situación al no darse cuenta de una hemorragia interna en esa misma pierna. Este grave olvido le llevará a sufrir diversas operaciones durante 5 años para intentar recuperar la funcionalidad de la pierna. Su carrera motociclística ha terminado casi nada más empezar con apenas 29 años, 46 GP disputados (22 en 350, 21 en 250 y 3 en 500) y 10 victorias ( 6 en 350 y 4 en 250).


Volverá a correr a mediados de los años 80, en carreras de automoviles en su pais con bastante éxito. Hasta que en 1995 encontrará la muerte en un accidente en Philip Island en el transcurso del Campeonato Australiano de Turismo al volante de un Ford.

Acabó así la desafortunada historia de un grandisimo piloto, no uno de los más famosos, pero con toda seguridad si uno de los mejores. Al menos para mi lo fue.

2 comentarios:

Slow Rider dijo...

Una vez más un descubrimiento para mi y una vez más te doy las gracias por ello ;)

lemon dijo...

No hay por qué darlas. Todo esto me sirve para desempolvar viejas revistas y recordar historias de gente que en su día seguí con interés.