viernes, 21 de enero de 2011

La Bestia


California, año 1949

Bud Hood y C.B. Clausen, un par de amigos se hacen con una Harley Davidson 74 c.i. de 1941 desmontada y deciden probar hasta donde puede llegar en el cuarto de milla con salida parada.

Puro dragster de la época. La moto se llama The Brute (La Bestia).

Se han pulido conductos de admisión y escape, se retoca la carburación y se coloca un árbol de levas C.B. y la Harley alcanza, ese mismo año '49, las 122, 44 millas por hora ( 195,90 km/h) en el lago salado de Rosamond alimentada con gasolina. Nada mal.

Pero como la curiosidad humana no tiene límites, y cuando uno destripa una motocicleta es dificil de parar así porque si, se decide de llevar al límite el trabajo y hacer de la moto una auténtica dragster.

Realizando los distintos trabajos y aceptándolos o descartándolos, mediante el viejo método de "prueba y error" avanzan en esta preparación, encontrándose problemas que no esperaban.


El primero de ellos, los cilindros originales de hierro fundido que no resistían las solicitaciones. Así que tuvieron que fabricarse sus propios cilindros de acero partiendo de dos cubos sólidos de 7 pulgadas. El hecho de fabricárselos "a medida" les permitió modificar dimensiones críticas, como el espesor de la base, que pasó de la 1/2" de los originales a los 3/4". Una vez acabados, los cilindros resistían el doble de presión que los estandar, pero su peso también resulta ser el doble: 16 libras contra las 8 libras originales.
Obviamente en el mundo de las preparaciones, ninguna ventaja sale gratis, pero merece la pena la concesión. Y aunque se plantearon la posibilidad de realizar los cilindros de aluminio, con las camisas de acero, el coste de esta solución superaba en mucho lo previsto, quedando esta solución como un bonito sueño imposible.

Cigüeñal cromado

Otro problema aparece con la sustitución del generador por un magneto Wico, habitual de las Harley Davidson. Una vez estudiado el asunto, la necesidad de mecanizar el carter para alojar la cadena de transmisión que va al piñón del magneto se hizo inevitable.


Carter mecanizado con la cadena del magneto.

Siguiente paso: la transmisión. Un punto crucial en cualquiera de estas preparaciones . Se emplea una caja de cambios Harley Davidson de tres velocidades pero contando solamente con la segunda velocidad para arrancar la moto, y la tercera velocidad, cuyo relación es 3,5:1 para intentar batir el record.

Los pistones también se realizan "a medida" , en aluminio, de manera que puedan resistir la relación de compresión de 13:1 a la que se ha llevado el motor. Los distintos diseños de pistón se suceden, ya que los agujeros en la cabeza de los mismos parece algo habitual en las diversas pruebas realizadas. Al final se obtiene un diseño que no parece dar problemas, unido a la utilización de bujías muy frías, las Champion L.A. 14.


A la izquierda el pistón de La Bestia. A la derecha pistón estandar Harley Davidson.

En las culatas, que son estandar Harley Davidson del tipo usado en el periódo entre 1940-47, las válvulas son de diferente medida: se apmplia a 2" de diámetro la admisión y se mantiene estandar en 1 5/8" las de escape. Se realiza un trabajo de mecanizado para modificar la inclinación de la válvula de escape y evitar así colisión en el intervalo en que ambas están abiertas (conocido como "overlap"). Y también se realiza mecanizado para adaptarlas a doble carburador.


Las culatas preparadas, puede verse su admisión para un carburador en cada una.


El doble carburador.

Y la elección del combustible se convierte en una clase de alquimia. Se experimenta con diversas proporciones de alcohol y Nitrometano, que deberán variar en función de la temperatura ambiente y la humedad, para concluir que la mezcla correcta se deberá realizar en el momento y en el lugar elegidos para realizar la prueba.

Para los neumáticos, se decide usar una 400-18 Firestone delante y una 500-16" detrás. Durante las pruebas, se comprueba que sobre asfalto seco, la mejor aceleración se obtiene con un slick trasero, si bien no deja de ser una sorpresa ya que se pensaba que la pérdida de tracción sobre todo al inicio de este tipo de neumático condenaría el resultado final de la prueba. Aun así, se decide usar el slick ya que en los ensayos parece resultar el más adecuado.


La prueba. El ambiente no tiene desperdicio: hot-rods y pantalones vaqueros...

Dicen quienes tuvieron el gusto de ver la prueba, en 1952, que su sonido al calentar el motor impresionaba, pero que impresionaba aun más verla salir disparada entre una nube de gases de escape, goma quemada y rugido demencial que casi no dejaron oir aquel día el altavoz anunciar las 132, 81 millas por hora (212, 50 km/h) que alcanzó al finalizar el cuarto de milla.

La primera vez, desde 1907, que una motocicleta lideraba el record de aceleración en esa distancia.

Habrá quien piense que no es gran cosa hoy en día, pero en 1952 para unos tipos que hicieron todo ellos solos, probando y volviendo a probar, y sin pasar ni una vez la moto por un banco de potencia, no está nada mal.
Bastaría preguntarles a esos otros propietarios de Hot-Rods que cayeron en los días sucesivos en las apuestas contra The Brute.

(La hazaña de estos chicos se publicó en la revista Cycle, en 1952, en un artículo firmado por Ernie Reshovsky. De este artículo se han obtenido las fotografías y los datos)